Encogimiento del algodón en el lavado
Una polera de algodón encoge por dos razones: calor y agitación. Para evitarlo, lávala a máquina en ciclo delicado con un máximo de 30°C, o directamente en agua fría, y con la prenda dada vuelta. Sécala a la sombra y en horizontal, nunca en secadora. El calor de la secadora es la causa más frecuente de encogimiento en prendas de 100% algodón.

Para que tu polera de algodón no encoja, lávala con agua fría (máx. 30°C) y sécala a la sombra, nunca en la secadora. El calor del agua o del aire caliente relaja las fibras del algodón, haciendo que la prenda se contraiga y pierda su talla original.
Compraste una polera que te quedaba bien. La lavaste una vez y ahora te queda corta de largo y ajustada de busto.
No fue mala calidad. Fue temperatura.
Aquí está por qué ocurre, cómo evitarlo en las prendas que ya tienes, y qué significa realmente que una tela venga "prelavada".
¿Por qué encoge el algodón?
La fibra de algodón se estira durante el hilado y el tejido. Queda bajo tensión, más larga de lo que sería en reposo.
Cuando esa fibra se moja y se calienta, se relaja y vuelve a su longitud natural. El tejido se contrae. Eso es el encogimiento.
Los dos factores que lo activan:
Calor. Agua caliente en el lavado o aire caliente en la secadora. Es el factor dominante.
Agitación mecánica. El movimiento fuerte del tambor durante un ciclo intenso.
El agua fría por sí sola casi no encoge una prenda de algodón. El agua a 60°C sí, y la secadora todavía más.
¿Qué significa que una tela venga prelavada?
Prelavar es someter la tela al proceso de encogimiento antes de cortar y coser la prenda. La fibra se relaja en la fábrica, no en tu lavadora.
La diferencia principal es que una prenda de tela prelavada llega a tus manos con la mayor parte del encogimiento ya ocurrido. La talla que compras es la talla que conservas.
Ahora, una precisión importante: prelavado reduce el encogimiento, no lo elimina. Una prenda de 100% algodón sin elastano conserva un margen residual. Si la lavas a 60°C o la metes a la secadora, va a encoger igual. El prelavado te da margen, no inmunidad.
Las poleras de ELLY se confeccionan con tela prelavada. Aun así, la instrucción de cuidado sigue siendo agua fría.
Paso a paso: cómo lavar una polera de algodón
Da vuelta la prenda. Protege el color y cualquier estampado del roce directo con el tambor.
Separa por color. Blancos con blancos. El algodón suelta y absorbe pigmento con facilidad.
Elige ciclo delicado y agua fría. Máximo 30°C. Si tu lavadora tiene programa "algodón", suele venir a 40°C o más — no lo uses.
Usa detergente neutro, en poca cantidad. El exceso de detergente deja residuo que endurece la fibra con el tiempo.
Sin cloro. Nunca. Ni en las blancas. El cloro degrada la fibra de algodón y, con los lavados, amarillenta la tela en vez de blanquearla.
Saca la prenda apenas termine el ciclo. Dejarla húmeda y apretada en el tambor marca los pliegues y favorece el olor.
Seca a la sombra y en horizontal. Sobre una superficie plana o una rejilla. El sol directo degrada el color y el peso del agua estira la prenda si la cuelgas de un gancho.
Plancha a temperatura media, la prenda al revés. Y nunca directamente sobre un estampado: el calor directo puede agrietarlo.
¿Y si ya encogió?
Se puede recuperar parte del largo, no todo.
Sumerge la prenda en agua fría con una cucharada de acondicionador de pelo durante quince minutos. El acondicionador relaja temporalmente la fibra. Después, sin enjuagar del todo, estira la prenda con las manos hasta la forma que quieres y déjala secar en horizontal, plana.
Vas a recuperar algunos centímetros. Una prenda que encogió dos tallas en la secadora no vuelve.
Tabla rápida
En resumen: el lavado casi nunca es el problema. El secado sí.
Las poleras de ELLY son jersey 20/1, 100% algodón, 205 gramos, con tela prelavada. La instrucción de cuidado va impresa en la etiqueta interior de cada prenda. Disponibles en blanco y negro, tallas S a XL.
